Etiquetas

, , , , ,

Pomacanchi tiene hilo musical. Sí, como la consulta de tu dentista o el supermercado de la esquina de tu calle. Varios centenares de altavoces y un muy disimulado cableado, que me lleva a pensar que el pueblo fue diseñado con la idea de convertirse en una gran caja de música, cubren las más de noventa manzanas de la localidad.

Te oigo preguntarte para qué un pueblo querría un sistema de sonido capaz de llegar al 100% de sus ciudadanos, incluso en contra de su voluntad. La principal función de este sistema global de audio consiste en avisar a los residentes de Pomacanchi cuando reciben una llamada al teléfono público del pueblo. Son muy pocos los hogares que cuentan con línea telefónica propia, por lo que si quieres localizar a un pomacanchino a buen seguro deberás llamar a ese número para que una señorita anuncie por megofonía: “Fulanitodetal tiene llamada telefónica”. Y eso es muy útil, porque de esta manera ya sabes en quién tienes que ciscarte porque a su primo/amigo/socio se le ocurrió la brillante idea de llamarle a las cuatro de la mañana.

Pero el hilo musical es mucho más que eso. A través de él, la municipalidad notifica algunas noches a los jóvenes en edad de servicio militar que tienen que ir a rellenar ciertos documentos a la mañana siguiente. También recuerda, a las madres con hijos menores de nueve años, las distintas reuniones que se celebran en el pueblo para asignar el cupo de leche que la municipalidad entrega a las familias con niños pequeños. Otra de las funciones del sistema de audio consiste en informar a la población sobre los horarios de los cortes de agua, debido a la fuerte sequía que azota a la región en los últimos meses, y de los cortes de luz, cuya causa desconozco. Sin embargo, cualquier parecido de estos horarios con la realidad es pura casualidad.

Una noche se desató un incendio detrás del Cristo blanco, en una de las montañas que descienden hasta el pueblo. Por esta megofonía local, se lanzaron mensajes a la población anunciando el incendio y dando ciertas indicaciones que nunca llegamos a entender; los voluntarios no sabíamos si había que subir a la montaña para sofocar el fuego o simplemente abandonar el pueblo, así que ante la duda, nos fuimos todos a dormir.

Pero el uso estrella del sistema de audio municipal consta de la reproducción diaria, y por dos veces, del himno del Perú. Mañana y noche. Puntualmente, a las seis de la mañana, los cientos de altavoces del pueblo escupen distorsionadamente los acordes del himno nacional, intentando inspirar en los habitantes deseos de libertad, trabajo y prosperidad. Sin embargo, muchas mujeres no tienen la ocasión de escuchar esta oda al orgullo patrio puesto que a las seis de la mañana ya se encuentran trabajando duramente en sus chacras (huertas), y hasta donde yo sé, las chacras de momento no cuentan con el fascinante sistema acústico.

Desde fuera se puede pensar que el sistema de audio de Pomacanchi no tiene demasiado sentido y puede llegar a ser muy molesto para la población. Sin embargo, después de haber pasado algún tiempo en Pomacanchi, y muy a pesar de mis despertares debidos a llamadas telefónicas ajenas, me pregunto cómo podré vivir en un pueblo en el que no me entere de las noticias según están pasando, en un pueblo sin un twitter acústico.

Anuncios